Hola a todos!!! hoy vengo a enseñaros un proyecto de reciclaje.

Ya os comenté en mi post anterior, que estaba redecorando la habitación de mi niña. Entre muchas cosas que hemos estado haciendo, una es la limpieza de juguetes, muchos ya eran de cuando era muy pequeña, y ella misma es la que ha elegido retirarlos. Y con estos bloques,  no sé si es por que eran de madera o por que los tenía desde que era un bebé que me costó mucho tirarlos, tanto que pensé, igual si los pinto les puedo dar una nueva vida. Y me puse manos a la obra:

1- Retiré toda la pintura que pude con quitaesmalte (sí del que usamos para las uñas), y cuando ya no salía más con una lima (sí también de las de uñas) o lija fina pulí las piezas sacando el resto. Con un trapo ligeramente húmedo limpié las piezas del polvo y las dejé listas para pintar.

2- Con ayuda de un washi tape empecé a pintar partes de algunos de los bloques con la chalk de amelie color Salmón. Les di varias capas (2 o 3) y dejé secar bien antes de quitar el washi tape. Me encanta la chalk de amelie, queda totalmente mate e uniforme.

3- Repetí el mismo proceso pero con chalk amelie en Blanco y después en Negro.

Si al retirar el washi tape veis que en alguna zona la pintura se ha salido “del camino” y la línea no ha quedado recta y pulida, con la punta de unas tijeras rascáis el pegote para dejar la línea bien recta.

4- Y por último quise darles un poco de fantasía. Así que repetí el proceso pero en vez de pintar con pintura, pinté con gel medium mate (también podéis usar cola blanca) y tiré purpurina por encima, cubriendo bien toda la zona donde puse el gel medium

y dejé secar bien antes de quitar el washi tape.

Si queréis fijar la purpurina aún más, podéis usar un fijador en spray especial para tizas pastel (es lo que uso yo) o laca del pelo, probar primero en una pieza solo y dejar secar bien, si no deja ningún brillo o color extraño podéis hacerlo ya con todas.

Y ya están listos, han quedado espectaculares, me encantan.

Parece mentira el cambio de imagen con un poco de pintura y purpurina. Ahora se ven super modernos y chics.

La idea era quedármelos para decorar mi estudio, pero cuando los vió mi hija se volvió a enamorar de ellos.

A veces a las cosas solo les basta un cambio de look para devolverlas a la vida.

Espero que os haya gustado y os espero en el próximo post con más ideas.