Hola, aquí Wilma, este es mi primer post del año, así que feliz año nuevo a todos (más vale tarde que nunca, jjjj). Este año me he planteado varios objetivos, entre la dieta sana, perder kilos, y organizarme… está el de redecorar mi estudio y la habitación de mi niña, se va  haciendo mayor y su habitación necesita un cambio. Además está ya en una edad en la que quiere participar en todas las decisiones y mucho más si son referente a cosas de ella, como ropa o decoración de su habitación.

Le encanta jugar con su cocinita y a imaginarse su propio restaurante, hasta escribe las cartas del menú, con su logo y todo. Así que una de las primeras cosas que hemos decidido hacer, es un cartel para su restaurante (cocinita), y entre ambas lo hemos creado.

Primero he pintado una señal con la chalk amelie mint y un poco de blanco, a pinceladas largas.

Luego unas florecillas con la chalk salmón, blanco, las hojitas en color pistacho, y unos puntitos en el color caribe (me encanta este color).

Después he lijado suavemente los bordes para desgastarlo un poco. Yo iba a pintar las letras con el color rosa algodón y darle un estilo más shabby chic, pero mi niña insistió en pintarlas cada una de un color, salmón, azul caribe, y amarilla;

Estas letras van genial, son adhesivas así que una vez pintadas retiras la cinta de atrás y las pegas en su lugar, sin tener que liarte con cola ni pegamentos especiales. Después yo le he puesto una cinta de pompones y mi niña ha querido ponerle también una cinta rosa fucsia de flecos. AL final este cartel ha adquirido un estilo caribeño y carnavalesco muy divertido, nos encanta. Por cierto, Vaianini es el nombre inventado de su restaurante, jjj.

Ahora solo falta ponerle su logo y colgarla en su restaurante (cocinita). A veces vale la pena ceder a nuestras preferencias por las de nuestros peques, para que ellos disfruten más esos momentos creativos y se sientan importantes.

Espero que os haya gustado, y nos vemos prontito con más ideas.